TIN y TAE: qué son, en qué se diferencian y cuál debes mirar

Explicación sencilla de la diferencia entre TIN y TAE con ejemplos numéricos. Aprende cuál usar para comparar hipotecas, préstamos y depósitos y qué trucos usan los bancos.

Cada vez que un banco te ofrece un préstamo, una hipoteca o un depósito, aparecen dos porcentajes: el TIN y la TAE. Suelen estar juntos, suelen ser parecidos y suelen generar confusión. Sin embargo, entender la diferencia es la herramienta más útil que existe para no pagar de más.

El TIN: el precio "puro" del dinero

El Tipo de Interés Nominal es el porcentaje que se aplica al capital para calcular los intereses. Si pides 10.000 € al 5 % TIN, en un año se generan 500 € de intereses (algo menos en la práctica, porque vas devolviendo capital cada mes). El TIN es el dato que se usa en la fórmula de la cuota y el que aparece en tu contrato como "tipo de interés".

El problema es que el TIN no lo cuenta todo. No incluye la comisión de apertura, ni los gastos de estudio, ni el seguro que te obligan a contratar, ni el hecho de que los intereses se paguen mes a mes en lugar de una vez al año.

La TAE: el coste real en un solo número

La Tasa Anual Equivalente es un cálculo normalizado, definido por el Banco de España, que incorpora el TIN, las comisiones, los gastos obligatorios y la frecuencia de pago, y lo expresa como un interés anual equivalente. Su propósito es que dos ofertas distintas se puedan comparar con un único número. Por eso la ley obliga a mostrarla en toda la publicidad de productos financieros.

Regla práctica: para comparar préstamos e hipotecas, mira la TAE. Para calcular tu cuota, usa el TIN. Si dos ofertas tienen el mismo TIN, la que tenga menor TAE es más barata.

Un ejemplo con números

Imagina un préstamo de 12.000 € a 4 años con dos bancos:

Banco ABanco B
TIN5,50 %6,00 %
Comisión de apertura2,5 %0 %
Cuota mensual279,10 €281,82 €
TAE6,99 %6,17 %
Coste total1.696 €1.527 €

El Banco A anuncia un TIN más bajo y una cuota más baja, pero es la oferta más cara: la comisión de apertura de 300 € lo cambia todo. La TAE lo detecta; el TIN, no. Puedes reproducir este ejemplo en la calculadora de TAE.

Qué incluye la TAE y qué no

La TAE en las hipotecas variables

En una hipoteca a tipo variable, la TAE se calcula suponiendo que el euríbor actual se mantiene toda la vida del préstamo. Es la llamada "TAE variable" y sirve para comparar, pero no predice lo que pagarás realmente. Si el euríbor sube, la cuota sube y la TAE real será mayor.

Y en los depósitos y cuentas de ahorro

En productos de ahorro, la TAE también manda, pero al revés: quieres la más alta. Un depósito que paga intereses mensualmente tiene una TAE ligeramente superior a su TIN, porque puedes reinvertir los intereses. Y cuidado con las ofertas "al 5 % TAE los tres primeros meses": la TAE anualizada sobre 3 meses es muy distinta de lo que ganarás en realidad. Compruébalo con la calculadora de depósitos.

En resumen

El TIN es el ingrediente; la TAE es el plato completo. Siempre que compares dos productos financieros, ponlos uno al lado del otro por su TAE, al mismo plazo y con las mismas condiciones. Y si una oferta tiene un TIN muy atractivo pero una TAE mucho mayor, ya sabes dónde está la trampa: en las comisiones.